Historia
¿Por Qué El Arrayán?
Lo que inició este proyecto desde un principio fue la búsqueda de cocina mexicana auténtica en Puerto Vallarta. Hace algunos años la propietaria, Carmen Porras, intentó encontrar comida típica de la región y encontró que la oferta se enfocaba principalmente al mercado local, con servicios limitados e instalaciones de dudosa calidad y cuya higiene era deficiente.
Antecedentes
“Mis primeros recuerdos de la palabra “Arrayán” se remontan a nuestras vacaciones familiares a Guadalajara, capital del estado de Jalisco,” explica Carmen. “Mi madre solía llevarnos a mi y a mis hermanos en busca de sus dulces típicos. Solamente se nos permitía una probadita o dos mientras mi madre decidía lo que iba a llevar. Yo admiraba la enorme variedad de formas y colores en cada una de las dulcerías, así como la artesanía de los “dulceros”; que sonreían siempre al atender a sus clientes. Siempre salíamos cargando varias cajitas de cartón, cuidadosamente atadas con hilo de cáñamo. Al llegar a casa, abríamos las cajas y nos deleitábamos con su contenido: “Bolitas de tamarindo y azúcar,” “trompadas”, “pepitorias”, y “dulces de arrayán”, que para mi gusto eran muy similares a los dulces de tamarindo, pero al pasar de los años, pude establecer las diferencias: las semillas de los arrayanes eran más pequeñas y su sabor era un poco más sutil que el del tamarindo. Los árboles son también muy distintos. El arrayán es una fruta poco común; es del tamaño de una canica de vidrio, su aroma y delicado sabor son más similares a la guayaba, que es de la misma familia que el arrayán, así como del tejocote. Además, hasta el día de hoy, siempre ha habido un árbol de arrayán en fruto en la casa de mi bisabuelo en Guadalajara.
Misión
Nuestra misión es rescatar viejas recetas familiares utilizando ingredientes cien por ciento producidos en la región, tales como nuestro maíz, que se muele diariamente y es ampliamente usado en nuestros platillos, realzando la auténtica cocina regional y ofreciendo el más alto nivel de calidad y servicio con el fin de hacer de ésta una experiencia completa para nuestros comensales, todo esto bajo el más estricto control de la operación. Buscamos la perfección en todo aquello que hacemos y al mismo tiempo mostrando respeto hacia el medio ambiente, clientela y proveedores; con honestidad en la relación costo/calidad, buscando siempre la belleza en cada platillo, bebida y ofreciendo el mejor servicio.
Filosofía
El Arrayán esta dedicado arduamente a cambiar los estereotipos de la cocina mexicana, tal como la creencia de que la comida mexicana siempre se fríe en abundante aceite y debe tener mucho queso derretido por fuera. Activamente estamos rescatando viejas y tradicionales técnicas de cocina mexicana e intentamos demostrar al mundo que en Puerto Vallarta se cuenta con uno de los más altos niveles de gastronomía internacional. El Arrayán se esfuerza diariamente con el fin de elevar la cocina mexicana tradicional hasta esos estándares internacionalmente reconocidos. Siempre servimos a nuestros clientes con una actitud informal pero siempre de respeto, intentando reflejar la actitud amigable de Puerto Vallarta y mostrándola a todo el que se acerca. Anticipamos las necesidades de nuestros huéspedes y siempre contamos con una actitud positiva a cualquiera de las peticiones especiales que ellos puedan hacer. Nos esmeramos lo más que podemos para satisfacer cualquier necesidad con una sonrisa.
Nuestro Menú
El Chef Juan Manuel Cruz se esfuerza para reflejar las influencias que históricamente han cambiado el modo de cocinar en la región en su menú, tomando en cuenta nuestra enorme riqueza natural en lo que respecta a lagos, selvas y bosques, costa y planicies. La mayoría de nuestros platillos llevan en su preparación ingredientes de origen Prehispánicos, como aguacates, nopales, varias variedades de chiles, frijoles, y por supuesto, maíz; combinándolos con ingredientes traídos por los europeos al Nuevo Mundo en tiempos de la “Conquista” y que poco a poco se convirtieron en nuestros- puerco, res, y queso; por nombrar sólo algunos.
El Lugar
En un acogedor ambiente contemporáneo mexicano, con acentos y detalles que recuerdan otras épocas, en el mobiliario y el arte, una atmósfera de costumbres y tradiciones campiranas. Las mesas se sitúan en y alrededor del patio central, en donde crece un joven árbol de arrayán, que año con año crece un poco más. En los muros se utilizan colores tradicionalmente vistos en los hogares de la región de la Sierra de Jalisco: terracotas deslavados, rosas vivos y tonos cafés. La música es también parte integral del ambiente en el Arrayán, 100% mexicana, frecuentemente realzando sonidos de la Sierra alta de Jalisco, donde la población local aun toca música folclórica utilizando los antiguos instrumentos de cuerdas que incluyen el guitarrón- una guitarra enorme, la vihuela- una versión más pequeña de la guitarra clásica, el violín y el arpa. Nuestro bar cuenta con una extensa variedad de tequilas y licores regionales aparte de ofrecer por supuesto un completo bar internacional así como varios sabores de aguas frescas típicamente mexicanas.


